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Perro Majorero  
Perro Majorero I. Aspectos generales del Perro Majorero Utilizando la terminología popular de la  isla donde el Perro Majorero se ha  conservado, la apariencia o estampa es  conocida por «vitola», siendo la de esta  raza: Perro medio, casi cuadrado, con la grupa  algo más alta que la cruz; compacto, de  ancho cuello, que parece  desproporcionado con su menor cabeza,  pero que es precisamente lo que permite  su fuerza de agarre y firmeza en la presa o  mordida; recio, de marcada figura, sin  resaltes, al quedar sus orejas fruncidas a  la cabeza. Pecho ancho y profundo, factor  que facilita su gran capacidad de  resistencia a la andadura, al calor y aun a  la falta de agua. Andar alegre, vivo, con firme pero amortiguado movimiento de las manos motivado por la irregularidad y asperezas  de los distintos terrenos, y más sobre las abundantes masas lávicas, adaptando su paso y pisada de manera que  mantiene la elegancia de su andadura, que se tensa en los trotes y vertiginosas carreras que realiza en sus tareas de  pastoreo y «apañas». Particular es su forma de sentarse, sobre un lado, normalmente con la mirada atenta a lo que le rodea, como razón  de ser su proverbial condición de vigilante.  Una de las características propias del Perro Majorero es su temperamento. Dada su reconocida valentía, no tiene  medida del contrario o ser del que se defiende o al que, por circunstancias, tiene que atacar, sea persona o animal.  Mirada brillante, firme, atenta ante la presencia del hombre alegre tratándose de sus propietarios, familias o  conocidos; y recelosa, desconfiada y marcando las distancias estando, suelto o atado, ante extraños, presto a actuar llegado el momento. Es un perro leal, muy territorial; tremendamente defensor de lo que se le encomienda. Trabaja  bien el ganado, sin dañarlo y por ello se aprecia en todas las islas. Sin ser fiero, llegado el momento de actuar lo  hace con arrojo y fiereza, basándose en su potencia y firmeza de la presa o mordida facilitada por su fuerte  dentadura y musculación de su cuello.  II. Cabeza a) Cráneo: la forma del cráneo es ancha, de cono truncado. La dirección de los ejes longitudinales superiores del cráneo y el hocico son inclinados y ligeramente divergentes (A-  E y B-A). El contorno superior suavemente convexo (A-E). Arcos superciliares. La forma de sus senos frontales ligeramente pronunciados, manteniendo la inclinación en  triángulo de la frente y el hocico. Bien marcada la protuberancia de la cresta occipital. El grado de la depresión naso-frontal «stop», poco marcado. b) Nariz: ancha, negra, inclinada hacia el interior (C-G).  c) Hocico: ligeramente menor que el cráneo (B-A). Perfil acuchillado, mantiene la línea de la nariz respecto a la  cabeza (C-G), siendo su forma cónica, algo trompuda, perfil naso-frontal ligeramente inclinado (A-B), al igual que la  línea cráneo-facial (A-F). Mucosas color oscuro. d) Labios: recogidos, delgados y apretados, pigmentados en su exterior. e) Mandíbula-dientes: mandíbula de base triangular, potente; dentadura completa, dientes de base ancha y bien  alineados, mordida en tijera, sin prognatismo. f) Mejillas: sin resaltes, lisa y ceñida a la osamenta.  g) Ojos: tamaño medio, más bien pequeños, ovales. Color avellana o almendrado, admitiéndose tonalidades del  amarillo al marrón oscuro; pigmentados sus bordes, normalmente en negro y también gris pizarra. Colocados  frontalmente, a la altura del ángulo cráneo-facial. h) Orejas: inserción atrasada y alta, más arriba del nivel de los ojos. Su línea es irregularmente triangular desde la  base a la punta, con la característica de ser plegadas, de manera que muestran los orificios de los oídos. Presenta  marcadamente un doble pliegue: el primero es el que la ciñe en su base al cráneo, con una arruga tipo alcachofa; el  segundo se aprecia en la punta, pareciendo tenerla partida, de forma que, en ningún caso, puede mantenerlas  firmemente erectas. Como posiciones normales de las orejas se presentan: abrirlas lateralmente siempre con la punta doblada; en actitud  sumisa o siendo halagados las ajustan a la cabeza; en actitud defensiva o de pelea y encelados las ciñen a la cabeza  y, en estos casos, apenas se les distinguen, originando esa silueta en la que no sobresalen, vistas de frente o  lateralmente. III. Cuello Otra de las características del Perro Majorero es su potente cuello, en el que se destaca: a) Perfil superior: recto, no curvo, formando casi una línea inclinada con el pecho.  b) Largura: bastante corto en relación al cuerpo, entre, aproximadamente, 22,0 cm, hembra, y 25,0 cm, macho. c) Ancho: de arranque muy ancho en su unión al tronco y más estrecho en la de la cabeza.  d) Forma: cónica o triangular.  e) Musculatura: fuertemente musculado. f) Piel: apretada, sin papada. IV. Cuerpo Fuerte, compacto, con línea dorsal ligeramente en ascenso hacia la grupa. Casi cuadrado o muy suavemente más  largo que ancho. a) Cruz: un poco más baja que la grupa y con suave inserción al cuello.  b) Espalda: línea superior recta, bien musculada.  c) Lomo: también de fuerte musculatura y más en reacción al inicio en la espalda.  d) Pecho: costillar más bien redondeado y profundo que llega a la altura del codo o la rebasa ligeramente. Pecho  ancho, aproximadamente entre 13 cm, las hembras, y 14, los machos. e) Abdomen: contorno inferior algo redondeado, no flácido, ligeramente recogido. f) Rabo: colocación de inserción más bien alta.  1.º Forma: gruesa, redondeada, ligero apinzalamiento final. 2.º Largo: en estado de reposo llega al corvejón. 3.º Espesor: pelo fuerte y parejo, no largo, se admite algo colgante o corta pelambrera en su parte baja. 4.º Porte en reposo: de estar completa llega la ligera doblez que forma, en su aproximadamente tercio final, al  corvejón; de estar cortada, la punta no pasa normalmente del corvejón. 5.º Porte en movimiento: es otra de sus tipicidades; mover la cola hacia los lados, semienroscándola. 6.º Corte del rabo: en Fuerteventura es normal que a los pocos días de nacido se le corte las últimas vértebras,  quitándole la «rabuja». Cortado no debe sobrepasar el corvejón. Como medida mínima del corte, éste no debe superar el tercio del tamaño  completo de la cola entre su nacimiento y el corvejón. V. Extremidades anteriores a) Apariencia general: aplomos firmes, rectos, ligeramente más cortos que el cuerpo, por lo que aparece éste un  poco rectangular. b) Hombros: anchos, bien musculados; ángulo escápulo-humoral abierto. Espalda, más larga que ancha, fuertemente  musculada. c) Brazo: fuerte y recto. d) Codo: pegados al cuerpo.  e) Antebrazo: recto y musculado. f) Pie delantero: pies de gato, recogidos y rectos. Dedos más bien juntos, recogidos. Uñas negras, que pueden ser  blancas en ejemplares calzados de este color. Esencial la presencia mínima de la llamada en Canarias «uña de aire», dedo atrofiado sobre el pie, y que a veces por  su tamaño o colocación lo arrastra haciéndolo usar como un quinto dedo y que presenta en forma de anilla sencilla,  doble, abierta o cerrada, cuyo choque las hace sonar cuando están muy desarrolladas y también como un espolón. VI. Extremidades posteriores Apariencia general: rectos, bien aplomados, con ángulos abiertos. El ángulo del corvejón es de unos 140º.  Ligeramente más altas que las anteriores. Corvejón no muy bajo. El resto de las características del pie son similares a las anteriores e iguales exigencias en relación a las «uñas de  aire», sean dobles o simples. VII. Movimiento Trote elegante y recto, sin oscilaciones ni marcha laterales, se tiende o estira en las cortas pero decisivas y rápidas  arrancadas de persecución, siempre con un gran poder de adaptación al irregular suelo, merced a su amortiguado  pisar y a la sustentación de sus fuertes aunque no muy abiertos dedos. Su andar es suave, distendido. Su trote, rápido y elástico, disparado al arranque o salto. Dispuesto para el salto, vital en una isla llana pero cruzada  de profusión de paredes. VIII. Piel Gruesa, sin arrugas, bien pigmentada. IX. Pelo No largo ni muy corto, fuerte, pero suave y de fácil brillo al tacto. Franjas de pelos algo más largas, tipo pelambrera,  se presentan en la zona baja de la cola y parte posterior del muslo. Distribución pareja en el resto del cuerpo, sin  barbas, crines ni mayor largura en el cuello.  X. Color Siempre abardinado o «lagarteado», por su forma o trazado parecen franjas atigradas que pueden marcarse bien o  notarse suavemente sobre capas que van del verdoso al beige, con tonalidades gris claro y oscuro, melada o  almendrado, amarillenta y aun muy oscuro o negro, pero siendo imprescindible se le pueda distinguir las franjas-  dirección vertical a partir del lomocitadas. La máscara, también oscura o negra. Con este tipo de capa básica se puede presentar manchas o zonas blancas: en  el cuello, collalbo; en el pecho, como mancha pareja o estrellada, corvato o acollarados; en la parte inferior del pie o  pies, calzado; en la punta de la cola sin cortar; cuando son viejos se les blanquea los lados del hocico como también  puede presentarse una línea a veces triangular desde tras la trufa pasando por la nariz y entre los ojos, pudiendo  sobrepasarlos y llegar a la cabeza. Asimismo, en el vientre. Colores no admitidos: negro parejo, sin ningún tipo de franjas; las manchas blancas en los costados y lomo.  XI. Tamaño y peso a) Altura a la cruz: En los machos: 56 cm.  En las hembras: 54 cm. b) Alzada: Machos: 57/63 cm.  Hembras: 55/61 cm. XII. Peso Machos: 30 a 45 kg.  Hembras: 25 a 35 kg.  Depende de la rusticidad o ligereza que tenga el ejemplar, sea por trato o por su dedicación, como puede presentarse